Después de ti sólo queda la peste,
la náusea,
la rabia,
la decepción,
el darse cuenta,
la ceniza mojada,
la leña gastada
y la mustia carroña de tu paso.
La desdicha,
la mala sangre,
la mugre,
el asco,
el rechazo,
la furia
y el pedido de que Júpiter
esté más cerca que tú.
No menciones mi nombre... lo ensucias.
No pises mi casa... la maldices.
No me recuerdes... me azaras.
Tampoco intentes hablar... quedaré sorda.
Simula la despedida y ... cierra la puerta.
Líneas que salen del corazón, de la realidad, de situaciones; no aptas para conservadores e inspiradas en las más inimaginables verdades materiales e inmateriales y que podrían cambiar la vida de cualquiera o incluso... hacerles sentir nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entradas populares
Mi lista de blogs
Archivo del blog
-
►
2008
(13)
- ► septiembre (1)
