1 de noviembre de 2020

Pregunta perdida

No sé qué nos separa más...

Otoño, invierno, la sangre pervertida, las ganas escondidas, las dudas, el permiso, las ciudades, los conflictos...


Quizás sean juicios de valor sin valor alguno, normas que desequilibran el sentido;  la paz amenazada o una botella de vino,

la inseguridad o la amenaza de un amor genuino.


Tal vez sea un tren al que siempre llego tarde, una casa de cristal, un corazón de cristal, un alma de cristal...


¿Qué nos separa?


Un juramento, una promesa, un compromiso; la soledad abrumadora del silencio,

la oscuridad descarada de un techo de madera;

el frío protegido que inmoviliza pensamientos...

Impulsos encerrados, esculpidos y escupidos, desterrados; besos sobornados, tiempo rescatado, orgasmos sorprendidos, despedidas tristes de lugares desconocidos...


De ti solo me separan mis párpados.

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